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Sólo quiero que vuelva



Las últimas gotas de lluvia resbalaban entre mi pelo cómo diseñadas únicamente para recorrerlo de principio a fin.El sol empezaba  a asomarse por la esquina de la calle y sus rayos despuntaban sobre mis ojos grises mientras sentía el asfalto llameante bajo mis pies descalzos y esa clase de brisa que acompaña siempre al amanecer se filtraba entre las costuras rotas de mi vestido.

La vislumbré a lo lejos y me acerqué a ella, sentí sus ojos clavándose en mis rodillas desnudas y recorriendo posteriormente mi rostro ya desmaquillado.
Colocó una de sus manos bajo mi mandíbula y me alzó el mentón en un gesto de reconocimiento

-Estoy bien-Dije mientras dejaba escapar mi amargo aliento de vodka.
-No, estás gilipollas... -Dijo ella mientras sostenía una de mis manos
-Estoy bien-Repetí convencida
-Lo que tu digas, ven a mi casa
-No, no me apetece-Contesté negando con la cabeza bruscmente mientras bajaba la mirada
-¿Crees que no lo sé?
-No es que no lo sepas, es que no tienes ni puta idea-Reí
-¡Ella no va a volver!-Chilló
-L....Lo..Lo sé-Conseguí decir, sosteniendo las lágrimas al borde de mis párpados
-¡Deja de hacer eso! ¡Deja de emborracharte todos los putos viernes! ¡Deja de llorar cuándo alguien te deja sola! ¡Deja de recordarla! ¡Deja de pensar que ha muerto!¡Déjala en paz, joder! No va a volver...
Me caí al suelo, sentí el arañazo de la carretera en mi fina piel, el dolor del golpe, el crujir de mis huesos.
-Quiero que vuelva,Jess.Yo sólo quiero que vuelva.





Tulipanes

Los rayos de sol inundaron la habitación colándose poquito a poco por las rendijas de la persiana y llegaron hasta el pelo de Sophie, más tarde a sus brazos desnudos ,y despues a sus soñolientos ojos marrones.
Se incorporó en la cama y se peinó el pelo con los dedos.
Vislumbró a los pies de la cama su ropa y luego se miró el pijama puesto, no recordaba haberselo quitado ella...
Se desarropó y puso un pie en las frías baldosas del suelo.Se estremeció .Puso el otro y caminó atravesando el salón.
-¿Paul?
-¿Paul dónde estás?
Volvió a la habitación para llamarle por telefono.
Paul apareció en la puerta con una bandeja y un jarrón de tulipanes rojos.
-Buenos días
Se sentó junto a Sophie y la besó la mejilla.
-¿Te apetecen tostadas?
-Oh sí, señor .Por supuesto
Y se llevó una tostada a la boca con un sorbo de café
-¿Estás mejor?
-No me acuerdo de nada, es como si me hubiera abducido un grupo de OVNIS-Sophie rió
-Te desmayaste...Una y otra vez
-Eso si lo recuerdo..
-Estaba preocupado
-Lo siento mucho-Dijo ella acariciando la mejilla de Paul
-No es nada, pero ahora tengo que obligarte a comer todas estas tostadas...-Sonrió
-¿Todas?-Dijo Sophie con cara de miedo
-Todas -Dijo Paul con cara de miedo
Ambos se sonrieron con los ojos
Sophie empezó a comer tostadas a una velocidad bastante alta, al acabarse la bandeja cojió uno de los tulipanes y se lo llevó a la boca a modo de microfono
-I am a barbie girl....-Puso cara de mala
Paul se llevó las manos a la cabeza
-No fastidies que te acuerdas de eso....
-Si, y cantas genial amor mío-Le guiñó un ojo
-¡Maldita seas, Sophie Bancini!-La tiró la almohada a la cara
-¡Eh!
Sophie se avanlanzó sobre él con la almohada en la mano y empezó a pegarle con ella
Rápidamente Paul cogió su almohada y se preparó para la guerra.
Intercambiaron golpes y risas durante más de media hora.
-Vale, vale.Quiero una tregua-Dijo Paul con las manos en alto
-De eso nada, has perdido-Sof le sacó la lengua
-Tregua...-Paul se acercó mucho a Sophie
-No
-Sof, me rindo
-No
Paul la besó los labios y se tumbó encima de ella en la cama.
-Tregua-Respondió Sophie besándolo de nuevo y poniendo las manos alrededor de su cuello
-Eso es...
Paul le devolvió el beso de nuevo,dejándose llevar por el momento, cuándo vió que Sophie había soltado la almohada, él agarró la suya con más fuerza y dejó de besarla.
-¡Que te lo has creido, niña ingenua!
Y le lanzó la almohada cerca de la cara.
-¡Guerraaaaaaa!-Gritó Sophie mientras cojía su almohada y se la lanzaba a Paul
-¡Guerraaaaaaa!- Gritó Paul.


Barbie Girl

Paul y Sophie salieron casi a rastras del Louvre, su agotamiento era más que visible y Paul estaba empezando a preocuparse por la palidez de su novia.La tenía agarrada de la cintura, mientras ella se aferraba a su cuello con un brazo.

Paul levantó la mano para pedir un taxi y Sophie estuvo a punto de caerse.Él la agarró rápidamente evitando el golpe y Sophie cerró los ojos en una mueca burlona .
-¡TAXIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII!-repitió Paul con la mano en alto
Un taxi paró relativamente cerca de la acera, y Sophie se dejó arrastrar por Paul hasta ese coche.
-Buenos Días, a la residencia de estudiantes por favor...
-Buenos Días- Contestó el taxista muy amable
El trayecto continuó en silencio hasta que Sophie volvió a cerrar los ojos, debido a un mareo repentino
-¡Eh! Sophie ¡Eh!
Paul no sabía que hacer
-LLévenos mejor al hospital, ¡deprisaaaa!
Una voz violenta y cabezota salió de la boca de la chica
-¡NO! De eso nada Paul,no voy a pasarme las vacaciones en un hospital
-Pero no estas bien, Sof-La llamó por su mote mientras acariciaba su mejilla
-Sólo estoy mareada, Vamos a la residencia ...


Al llegar a casa ,Sophie se tiró a la cama cómo si llevase 23 años sin dormir en ella,ni siquiera se quitó los zapatos,ni los pendientes ni el maquillaje. Sólo quería dormir...
Paul apareció por la puerta de la habitación con un vaso de agua y una aspirina
-Sophie, toma-dijo sin darse cuenta de que estaba empezando a dormirse.
Paul suspiró y dejó el vaso y la aspirina sobre la mesilla por si Sophie las necesitaba en plena noche.
Se acostó en la cama y la arropó,pero se dió cuenta de que no se habia desvestido ni quisiera.
Se incorporó y la quitó los zapatos con mucho cuidado.Se levantó y comprendió que debía despertarla para que se pusiera el pijama,asique la dió un golpecito en el hombro
-Sof, tienes que ponerte el pijama...
Sophie hizo un gesto de ignorancia con la mano y se dió la vuelta en la cama.
Estaba sudada, si se quedaba dormida así iba a ponerse realmente enferma, asique Paul empezó a desnudarla por el bien de su salud.
Para que no pareciera tan violento empezó a cantar I am a barbie girl de Aqua mientras lo hacía...
La desabrochó el botón del pantalón
I am a barbie girl , in a barbie word (Soy una chica barbie, en un mundo barbie)
La cremallera.
Life in plastic, is fantastic (La vida plastica, es fantástica)
Tiró de los pantalones hacia abajo.
You can brush my hair, undress me everywhere. (Puedes peinarme y desnudarme donde quieras)
Subió los pantalones de pijama
Imagination, that is your creation (Imagina, esto es cómo quieras)
La desabrochó la camisa
Come on Barbie, let´s go party! (Ven conmigo, vamos de fiesta)
La sacó las mangas
I´m a blond bimbo girl, in a fantasy world (Soy una chiquita rubia, en un mundo de fantasía)
Y la pusó la camiseta
Dress me up, make it tight, I´m your darling. (Vistemé ajustado, soy tu cariñito)
Paul se sacudió las manos y se metió en la cama, abrazándose a la espalda de Sophie.

Seguía tatareando la canción, hasta que se durmió.

Pasó

Tras aquel incómodo beso, Paul y Sophie volvieron a su violenta realidad: Estaban atrapados en un ascensor, en el que hacía un calor asfixiante, y para mejorarlo, tenían una conversación desagradable que mantener...
Paul suspiró profundamente, mientras,Sophie se levantó y empezó a dar golpes a la puerta del ascensor
-¡Socorro!¡Estamos encerrados!
Esperó durante unos segundos y volvió a aporrear la pared
-¡Ayuda!¡Por favor!
Esperó otros cinco segundos y continuó
-¡LLevamos media hora aquí!¡Socorro!-Las palabras de Sophie fueron disminuyendo su fuerza hasta convertirse en un susurro ahogado, y Sophie perdió su fuerza con al mismo tiempo.Se sentó en el suelo, con las piernas cruzadas y empezó a sollozar con el pelo en la cara.
Paul se levantó y le dió un par de patadas a la puerta
-¡Joder!  ¡Qué pasa,no hay nadie hay fuera?!- gritó completamente lleno de rabia
No obtuvo respuesta.
-¡Mierda!- repitió al tiempo que daba una nueva patada
Sophie rompió a llorar asustada.
-Eh, Lo siento -Dijo mientras se acercaba a Sophie por detrás y la besaba el cuello con ternura
-Perdona, esque no sé qué diablos tengo que hacer-Apartó el pelo de la cara a Sophie y la cogió de la barbilla.
Ella asintió y tragó saliva
-Quédate aquí, cómo haces siempre. Es más que suficiente...
Paul se sentó al lado de su chica y la cogió de la mano
-Vamos a salir de aquí
-Sí-respondió Sophie
Paul, se acercó a ella  y apoyó la barbilla en su hombro, mientras exhalaba el olor de su pelo , se percató de que su respiración era bastante dificultosa y sonora.
-Sophie, ¿Estás bien?
-Sí
Eso fué todo lo que dijo Sophie antes de caer contra el suelo.



Paul la tomó el pulso.Respiraba.
Se levantó pensando en qué tenía que hacer y se dio cuenta de que la luz había vuelto,pulsó el boton de bajada y en cuánto la puerta se abrió cogió a Sophie y se la llevó al baño.
Abrió el grifo y empezó a echarle el agua de este alrededor de la cara...
Sophie abrío los ojos y se incorporó
-Estamos fuera-Dijo contenta
-Sí, ya estás fueras...
Sophie abrazó a Paul y le cogió de la mano para salir de aquel misterioso lugar en el que los acscensores se paraban .

Todo cuánto me hace falta

Al salir del viaje en barco, Sophie se sentía capaz de hacer cualquier cosa, incluso de volar.Estaba en una nube alta, blanca y cómoda; No quería bajarse de ella por nada en absoluto,pero tuvo que poner los pies en tierra,no por algo, si no por alguien...

Paul pasaba la mano por delante de los ojos de Sophie de arriba a abajo, intentado sacarla de su ensoñación
-¿Sophie?
Sophie abrió los ojos de golpe y sonrió.
-Lo siento, creo que estaba surfeando entre nubes ...-Dijo poniendose colorada
-Es tarde, tienes hambre ¿a qué sí?
-Cómo me conoces...-Sophie asintió

Entraron en un restaurante con un letrero rosa y flores de loto cómo imagen, se sentaron en unas mesas muy elegantes y pidieron una buena botella de vino tinto, y unos filetes de ternera con patatas,comieron a gran velocidad, deseosos de seguir con su aventura parisina de enamorados.
La gran pirámide del Louvre se divisaba brillante y majestuosa desde aquella esquina.Los dos se miraron y se encaminaron de la mano hacia aquel lugar tan misterioso,pero a la vez tan acojedor.

Traspasar sus puertas fue para Sophie más que un sueño cumplido, todo cuanto había pensado en ese momento se cayó a sus pies ,ya que no tenía ni punto de comparación con la realidad.
Aquello era mucho más que un museo, era como una puerta a un tiempo lejano, a un mundo en el que toda pregunta tenía respuesta y toda respuesta encajaba perfectamente.
Paul y Sophie se dejaron llevar por cada pincelada y cada escultura que pudieron observar. El mundo del Louvre los atrapó durante horas y horas,pero como todo sueño,eso se acabó demasiado pronto...

-¿Cuándo vamos a volver?-preguntó ella
-Ni siquiera hemos salido todavía ,Sophie- Dijo Paul riéndose de nuevo de ella mientras pulsaba el botón de bajada
La luz del ascensor se fué y el ascensor de paró de golpe
-Paul ¿Que pasa?
-El ascensor debe haberse parado, y se ha ido la luz...
-Oh Dios Paul ¡Paul !-Dijo Sophie gritando
-Tranquila cariño, ya sé que te da miedo
-Sacamé de aquí ...por favor -Las lágrimas de Sophie resbalaban por sus mejillas
-Ven, ven aquí
Paul podía oir a Sophie sollozar, asique se acercó a ella y apretó su rostro entre las manos; Estaba tan cerca que notaba su respiración
-Vamos a salir de aquí,te lo juro-Dijo en un susurro
Sophie asintió y reposo su cabeza en el pecho de su novio
-Tengo muchísimo calor -Dijo al cabo de un tiempo
-Quitaté la sudadera
Sophie hizo caso y se sentó en el suelo del ascensor ,Paul la siguió haciendo lo mismo.
Ella volvió a recostarse en su pecho con  la esperanza de que esa pesadilla durase poco tiempo,ya que su claustrofobia era demasiado grave cómo para resistir mucho más tiempo en aquella situación...
Paul sacó el móvil.
-Nada, no hay cobertura
-Joder, ya decía yo que era demasiado perfecto...Soy tonta
-No eres tonta
-Sí que lo soy, pero el amor no te deja verlo.
-De eso nada, puedes ser una neurótica controladora, puedes ser insoportable cuándo te guardas los problemas y puedes ser borde una vez cada 28 días pero no eres tonta...
-Vaya, no sé si dejarte o darte las gracias -Dijo Sophie riéndose nerviosamente
-De nada-contestó él
-Paul, tu y yo siempre hemos estado juntos...
-Incluso encerrados en un ascensor-Anadió Paul
-¡Sí! A eso me refiero.Está es la peor de mis pesadillas y acabo de reírme por tu culpa
-¿Eso es malo?
-Para nada, somos un buen equipo...
-Eso ya lo sabía -Dijo Paul satisfecho
-Quiero decir que...
-¿Qué?
-Qué no quiero volver a Nápoles
-¿Qué?- Paul se apartó de un respingo- Tienes que volver a Nápoles,Sophie
-No, tengo que quedarme contigo, aquí
-Pero en Nápoles tienes una familia, un trabajo y una carrera que acabar...
-No los necesito
-Sophie, aquí solo me tienes a mí...
-Eso es todo cuanto me hace falta
Sus labios se posaron sobre los de Paul, poniendo fin a aquella conversación  entre ambos.Definitivamente, en aquel ancensor ,hacía demasiado calor...

El Sena pasa por París

Cuando salieron de la cafetería , ya era casi la hora de comer, aquella mañana se les pasó volando.Sophie no sabía nada sobre los planes de Paul, asique se limitó a seguirle como una turista, echándo fotos a todo lo que le gustaba y preguntando las historias de todo lo que la impresionaba de París,hasta que Paul se dirigió a su coche y apretó el botón de la llave; el sonido de apertura de puertas cesó rápido.Sophie se sentó en el asiento del copiloto y a Paul le tocó conducir.
Sophie iba apreciando las calles y las esculturas de París,cómo si se tratara de una niña pequeña a la que la regalan unos preciosos zapatos rosas de tacón,él disfrutaba de lo lindo viéndola feliz, se lo pasaba igual o mejor que ella misma. LLegaron a un aparcamiento repleto de coches, aparcaron y Sophie se bajó corriendo para intentar averiguar dónde estaba, en cambio, no lograba ver nada en absoluto, parecía el aparcamiento de un supermercado,pero había muchísimos autocares y... nadie hace excursiones a los supermercados, al menos en Nápoles, que era a lo que ella estaba acostumbrada.

Paul volvío a reirse una vez más de la ingenuidad de su novia.
-Sophie,ven
-Paul dime que esto no es un estadio de fútbol-Le rogó
-No lo es-contestó él riéndo de nuevo
Sophie le besó en una mejilla y le dió las gracias en un susurro, por suerte para Sophie ,Paul era de esa clase de personas a las que las gustaba caminar de la mano en todo momento,asíque, estiró el brazo para que la diera la mano.Pudo sentir cómo se entrelazaban sus dedos y cómo acariciaba con uno de ellos el dorso de su mano.
Sophie estiró el cuello ,orgullosa de caminar con un chico cómo ese por las calles de París, y entonces divisó un enorme puente frente a ellos, y un inmenso fondo azul bajo él, absolutamente azul,precioso, era un río,pero no un rio cualquiera. Era el Sena.
Sophie se abrazó a Paul y echó a correr en dirección al puente, Paul la siguió partiendosé de risa hasta que llegó a uno de los posabrazos del puente,se acercó a Sophie por detrás, se agarró a su cintura y la preguntó:
-¿Te gusta?- Dijo en un imperceptible susurro
-Oh Dios, ¿Cómo no iba a gustarme?
-Siempre que pasaba por aquí nos imaginaba juntos, contemplando este paisaje, tal como estamos ahora ¿Sabes?
Sophie se dió la vuelta para mirar a Paul de frente, se acurrucó en su pecho y le dedicó una sonrisa preciosa.
-No sé que decir.Esto es perfecto
-Sólo cuando tú estas por aquí- Le recordó Paul
Cuando estaban  a punto de besarse, una sirena interrumpió el momento, Sophie vió acercarse un barco por debajo del puente, a sus pies.Se quedó petrificada.
-Paul, quiero montar en ese barco.
-Sophie, vamos a montar en ese barco.
Paul echó a correr en dirección al puerto, que parecía ser bastante cercano. Entonces Sophie echó a correr en direccion a Paul, con la esperanza de perfecionar aún más aquellas vacaciones de navidad con el chico más romántico que había conocido jamás.

Cómo una cría

El apartamento de Paul estaba una residencia de estudiantes, compartía piso con un compañero de clase, que también estaba visitando a sus familiares en su tierra natal, Londres .
Entraron en casa y se tumbaron directamente en el sofá, porque Sophie estaba realmente cansada.
Pusieron la televisión, y empezaron a comer yogurt sentados en el sofá, hablando de todo lo que había pasado en el tiempo en el que habían estado separados, contándose las fiestas, las discusiones y las anécdotas de su grupo de amigo,pero Sophie no quería quedarse en casa, se levantó y fue a por sus planos de turista.
Abrió la mochila y empezó a buscarlo en los bolsillos, los cogió y volvió al sofá con Paul.
-Tengo ganas de ver el Louvre ¿vamos? aish , también quiero ver la torre Eiffel, y el Sena ¿me vas a enseñar tu universidad? - Sophie empezó a hablar como si fuera una ametralladora ,pero Paul sólo quería hacer una cosa.
Asique, cogió a Sophie en brazos,y salieron por la puerta del apartamento.
-¿Que haces? ¡Bajamé Paul!- Sophie gritaba cómo si estubiera histérica
-Vamos ha hacer esto a mi manera, por una vez
-Si tu manera es esta, no voy a seguir escuchándote ¡Paul bajamé!
-Nada de planos, nada de horarios, nada de planear nada,Sophie ¿entendido?
-Hasta que no me sueltes, no pienso escuchar nada de lo que digas
-Tú lo has querido... A ver cuánto aguantas así, rica
Paul empezó a caminar aún con Sophie en brazos, mientras la gente los miraba cómo si estuvieran locos,Sophie se moría de la vergüenza, pero aguantaba por orgullo sin patalear, hasta que llegaron a una calle en la que no había nadie.
Sophie pataleaba como una cría
-¡Bajamé Paul! ¡Ya!
-No creí que fueses a aguantar tanto, enhorabuena -La felicitó
-Y bien... ¿aceptas las condiciones?- La preguntó
-Ni hablar- contestó la cabezota de Sophie
-Entonces , me parece que no te bajo..
-Espera, espera, acepto... ¡Bajamé!
Paul colocó a Sophie en el suelo y se rió de ella, entonces Sophie empezó a darle golpes en el brazo
-Eres estúpido
-Pero me quieres- la recordó con una mueca
-Bueno ya vale de tonterías, ¿dónde se supone que vamos?
-Siguemé y relájate
No tardaron mucho tiempo en atisbar la cafetería en la que entraron, se sentaron y pidieron un par de cafés con cruasanes para desayunar juntos
-¿Una cafetería?- Dijo Sophie levantando una ceja
-Pero vamos, aquí desayuno cada mañana, es la mejor cafetería de todo París y encima es barata
-¿Pero porqué quieres enseñarmela?- Sophie estaba realmente sorprendida
-Sólo quería disfrutar de las dos cosas que más me gustan en el mundo;Estos cruasanes y tú- Dijo él con total sinceridad.
Sophie se acercó a Paul y puso las manos alrededor de su cuello,despues rozó su nariz con la suya
- ¿Sabes que te quiero?- Le recordó
-Sí-contestó Paul
-Bien....- Dijo Sophie mirándole a los ojos
Y entonces en un gesto muy romántico rozó sus labios y los unió a los de ese chico que la comparaba con los cruasanes parisinos.

A Sophie la dan miedo los aviones

"A Sophie siempre la han dado pánico los aviones, debe de estar a punto de darla un ataque, seguro que ya la ha llamado la atención alguna de las azafatas por formar escándalo,Sophie es así...."

Paul esperaba apoyado en una de las columnas del aeropuerto parisino de Orly y, mientras, se acordaba de Sophie esbozaba una sonrisa tierna y segura ,producida por los recuerdos de todas esas veces que habían viajado en avión.
Él siempre se reía de ella por su pánico a este medio de transporte, y esque Sophie se agarraba a su mano como si aquello fuera a salvarla en caso de accidente, Paul no comprendía la extrema ingenuidad de Sophie, asique se limitaba a reirse de su comportamiento;Después, ella se acurrucaba en su regazo y le prohíbía levantarse pasase lo que pasase.
Él se dedicaba a jugar con su pelo durante el trayecto y ella imaginaba todas las maneras posibles que existían de tener un accidente de avión. Luego, cuando estaban a punto de aterrizar,le recordaba lo mucho que le quería y Paul la besaba los labios para corresponderla, después bajaban del avión y buscaban las maletas; Una vez que estas estaban en su poder , daban un paseao hacia el hotel de la mano y se juraban amor eterno, una vez, más...

Y esta vez no iban juntos, Sophie viajaba sola.
Paul tenía este curso una beca en París y Sophie seguía viviendo en Nápoles con su familia, para solucionarlo,tenían un plan:
Cada vacaciones, harían un viaje juntos a alguna ciudad, allí, se encontrarían y disfrutarían el uno del otro tanto como sus estudios se lo permitieran.
Todo estaba listo,Sophie quería conocer París y Paul quería ver a Sophie.
El vuelo Nápoles-París,numero IBE0424. acababa de aterrizar

Sophie salío al poco tiempo de una de las salidas con un trolley en la mano,y empezó a buscar a Paul con  la mirada, pero Paul fue quíen la encontró a ella,la miró de frente y extendió los brazos para recogerla en ellos; Ante ese gesto, Sophie abandonó a su maleta de la emoción y se lanzó sobre él como si alguien fuera a hacerle desaparecer de golpe.
-¿Qué tal el viaje?¿Estás bien?
-Si, bueno, "bien", he estado con el portatil ¿Sabes que hay un 70% más de posibilidades de morir por una balazo en mitad de la calle que de que se produzca un accidente de avión?
-¿Sí? Madre mía , lo que sabe google...
Paul empezó a reirse, cómo siempre hacía ,de las ocurrencias de Sophie
-¿Me has echado de menos?-preguntó ella cómo respuesta a sus burlas
-Bueno, sólo un poquito
-Dí la verdad, no me lo trago
-Vale , sí, te he echado un montón de menos...Pero, ¿no lo sabías?
-Sí Paul, claro que lo sabía, pero tardabas mucho en decirmelo-argumentó Sophie

Paul se rió de su broma, besó sus labios,recogió su maleta y se fueron pitando al apartamento.

Confesiones y azúcar glass

Alan me llamó muy pronto, me despertó y le contesté en un tono bastante borde (nunca he sido persona nada más levantarme) , pero no me regañó por tratarle así, ni se enfadó ni nada de eso, al revés, me dijo que lo sentía treinta billones de veces. Tengo que estar enamorada de él, cualquier persona normal lo estaría, por que tiene un encanto, un embrujo, no sé lo qué es , pero cada segundo que paso con él , estoy más segura de que está hecho para mí .
No escuché casi nada de lo que me dijo. Sólo me quedé con dos cosas : Media hora / Su casa.

En cuanto desayuné salí pitando de casa y cuándo llegué a la suya me abrió con un delantal puesto.
Yo alucinaba ¿Por qué coño llevaba un delantal?
.Decidí disimular y seguirle el rollo, para que pareciera que le había escuchado ; Al parecer le apetecía hacer una tarta, y no quería hacerla solo, por eso me había llamado, el plan consistía en hacer una trata y comernosla , en vez de hacer la comida.

El plan era genial, perfecto, asique pronto nos pusimos manos a la obra:
Batimos huevos, hechamos harina, fundimos chocolate, metimos la tarta al horno y seguimos de manera tajante las instrucciones de la receta, sin saltarnos ningún paso o discrepar en un segundo más ni menos los tiempos indicados.
Me lo pasé genial pringándome de cosas de esas las manos, la ropa o el pelo; fue muy divertido y nos reímos mucho.
-Tenemos que hacer tartas más a menudo- Dije lavándome las manos
-Buah ¡Pero si falta lo mejor! ¡Hay que decorarla!-Lo dijo muy contento, sin duda debía de ser guay, eso de decorar una tarta.
-¿Hay azúcar glass?
-Claro- Entonces me tendió un bote de este.
Metí el dedo en el bote y me lo llevé a los labios, estaba riquísimo, asique empecé  a espolvorearlo por encima de nuestra tarta, intentando hacer formas y cosas así, pero heché demasiado, asique soplé en una parte para que el azúcar se fuera volando. Y vaya que si voló, cuándo quise darme cuenta Alan era más dulce y más blanco de lo habitual, ya que estaba lleno del azúcar que yo había soplado (al parecer directamente a su cara)
-Lo siento, lo siento- Dije muerta de risa
-¿Te ríes? - dijo siguiéndome en rollo
-¿Cómo no voy a reirme? Pocas son las diferencias que hay ahora mismo entre tú y el Jety ....
-Que graciosa, ahora verás
Encontes mojó el dedo en el bote donde estaba el chocolate fundido que había sobrado y me lo enseño
-No, Alan, no hagas eso.
-¿Porqué?Seguro que te sienta bien un tono morenito a lo mona Chita, ya que yo soy un Jety ¿no?
Y precipitó su dedo sobre mi nariz, mánchandola de chocolate.Luego se dió la vuelta e intentó huir con una carcajada en la boca, pero yo le agarré del brazo.
-Espera, no te vayas
La situación era vergonzosa e irónica, ambos teníamos unas pintas horribles, pero eso no me hizo cambiar mi percepción sobre él.
Se acercó a mí, muchísimo, tanto que mi nariz y la suya casi se rozaron, y bajó la mirada, me sentía tonta, pero tenía que ser valiente; de hoy no pasaba , tenía un par de cosas que decirle....

2. Miss Eslovenia

Unas gotas de lluvia me despertaron de mis pensamientos. La lluvía cada vez tenía más fuerza  y era más contundente, mi pelo se encharcó y las gotas de lluvía resbalaban sobre él con calma y tranquilidad, creando bucles en mi cabello hallá donde se posaban,mientras que mi gorro lila protegía la parte superior de mi cabeza, mis botas se inundaron del agua de los charcos y sentí cómo aquello que parecía un ligero sirimiri penetró en la piel de mis manos y provocó en ellas un ligero temblor a causa del frío.

-Vámonos-Propuse
-Acabo de llegar, no me seas aguafiestas, ¡hagamos algo divertido!-Me contestó
-Claro, esto de quedarse en la cale bajo la lluvia es super cachi, mañana cuándo tengas 40 de fiebre, acuérdate de llamarme desde la cama ¿Vale,Alan?- Le reproché irónicamente.
-Vamos a un sitio cerrado, no sé ¿Qué te parece la parada del autobús?-Si, lo dijo en serio.
Era una idea alocada, sin pensar, era intrépida, por eso me gustó,ya bastaba de ser responsable por hoy, ibámos a divertirnos,los locos somos felices.

Empecé a correr en dirección a la parada, llevandomé aun más agua por el camino y salpicando alrededor.
-¡Cogemé!
LLegué y toqué una parte de nuestra meta.
-¡He ganado!, ¡He ganado! -Chillé
Entonces me senté en el asiento y le contemplé venir, despacio, bajo la lluvia, y sonriéndome, seguramente estaría pensando que estaba loca, daba igual, estaba taaaaan guapo...
Tuve que contener la respiración cuando se acercó y se sentó a mi lado.
Sacó una bolsa de pipas del bolsillo,y me ofreció ; Acepté, sabía que nunca le decía que no a un buen paquete de pipas con sal.
Así estubimos en aquella parada de autobús comiendo pipas y hablando de cualquier cosa,reíamos como locos, cantábamos , siempre era así. Esta vez habíamos construido un refugio dónde nada ni nadie podía molestarnos, "nuestro" refugio, fantaseé con aquella idea y me apoyé en su hombro con total confianza.
Pasó un coche y una chica se asomó por una de sus ventanillas.
-¡Alan! -Dijo sonriendo
La tía era Miss Eslovenia por lo menos, era rubia y al lado de su pelo mis desechos rizos eran bastante patéticos, tenía los ojos tan azules y tan grandes que era lo más parecido a un cielo en condiciones que había allí en aquel momento, su boca era carnosa y tenía los dientes tan blancos que,podía anunciar pasta de dientes, bueno , pasta de dientes, champú, lentillas, y cualquier cosa que la diera la gana.Era preciosa, tan preciosa que me fastidió.
Alan la saludó con la mano y aquel coche negro se perdió en la lejanía de mi vista.
Parecía mentira, pero habían pasado 3 horas, tenía muchas ganas de irme de allí, Miss Eslovenía, me había hecho pedazos.
-Tengo que irme-Le informé
-Vale ¿Nos vemos mañana?
-Sí, claro

Dí una vuelta antes de volver a casa, Alan tenía montones de chicas cómo aquella , y yo no tenía ninguna posibilidad, no era nada del otro mundo, tenía que retirarme , y aprender a perder,así sufriría menos, con un poco de suerte pronto volvería a enamorarme de alguien y ya está. Todo se olvidaría.
Saqué las llaves del portal y subí a casa con pocas ganas, no cené, me fui directamente a la cama, donde volví a pensar en él. Le prometí que seríamos amigos siempre, para todo, que estaría a su lado sobre cualquier cosa, no podía rendirme ahora, tenía que ser fuerte, se lo comenté a la almohada, pero no me dió respuestas, en cambio yo sí encontré una.

Funámbulista borracha

El frío me calaba los huesos, sentada en aquel banco me iba a dar una hiportermía .Asique, me levanté y empecé a caminar por el bordillo de la acera mientras le esperaba.

Paseaba por el bordillo con los brazos abiertos, buscándo el equilibrio, al poco tiempo consiguí que mis tiriteos no influyeran en mi trayectoria. Y así seguí ; yendo y vieniendo por el bordillo mientras me sentía grande, libre, dependiendo únicamente de mí misma, cómo una funámbulista borracha y torpe.
Perdida en mis fantasías habituales caminaba por mí particular cuerda floja cuándo alguíen me topó los ojos ,haciéndo que mi equilibrio se tambaleara vertiginosamente.
Adelanté el codo para coger impulso y propinar un golpe certero a mi atacante,pero este se acogió a mi cintura con mucha suavidad , dejándo la otra mano aún sobre mis ojos.
-Soy yo
-Lo sé - Dije mientras inspiraba el aroma de su mano
-¿Confías en mí? ¿Te atreves a caminar por el bordillo con Topovisión ?- Pronunció esas palabras como si se tratase de un reto a batir
-Por supuesto- Contesté yo
Soltó mi cintura y volvió a colocar su mano sobre mis ojos, cerrando mis párpados.
Yo caminaba por el bordillo despacio, con un paso más seguro que firme , sin miedo.
Pero al parecer no era suficiente.
-Un pelín más rápido anda, miedosa
Inspire fuertemente, y empecé a caminar decidamente.
-Ahora así- Entonces retiro sus manos de mis ojos, tomó las mías y con ellas volvió a cerrar mis párpados.

Quería que caminase sola ¿Dónde estaba?¿Porqué hacía eso?.Yo movía los brazos fuertemente, ¡Mi equilibrio había desaparecido de golpe!.Ya no le sentía, necesitaba que fuera mis ojos , necesita su mano en su cintura, abrí la boca para gritar pidiendo ayuda, pero antes de que pudiera hacerlo escuché su voz
-¡Eh!¡Eh! Estoy aquí, sigo aquí.
Volvío a agarrar mi cintura.Eso me hizo tranqulizarme, y seguí caminando. De repente me paró
-Vale, ahora abre los ojos.

Le encontré frente a mí , encontré mi reflejo en sus ojos, nunca los había visto tan de cerca, él nunca se acercaba tanto.Me quedé callada, no sabía que decir , asíque callé, callé y le dejé hablar mientras mi cabeza me regañaba por ilusionarme con mi mejor amigo.
Él siempre intenta cuidarme, siempre está para oírme llorar y hacerme reir, cuéndo él me falta es cómo si me faltase el aire, cómo si no tuviera fuerzas  ni ganas para levantarme del sofá. Dicen que está hecho para mí, pero él no se da cuenta, asique nada de lo que yo diga o haga hará que deje de ser, mi mejor amigo.